Manta en bicicleta: un trazado para mentes fuertes

Manta en bicicleta: un trazado para mentes fuertes

Bogotá, 15 de marzo de 2021. La Sinfonía del Pedal dio su más reciente ‘concierto’ de biela y pedal en el Valla de Tenza, el límite geográfico entre Cundinamarca y Boyacá. El municipio de Manta, ‘retazo del cielo’, fue el destino del grupo de ciclistas aficionados que debían sobrevivir a un trazado de un gran desnivel.

El ánimo explorador fue el gran ‘energizante’ para rodar desde Guatavita, pasando por Sesquilé, Alto del Sisga, Machetá, escalar el muro de Manta y regresar por el mismo camino. Además, el clima seco ayudó inmensamente para la ejecución del plan.

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A pesar de que la bajada se hacía interminable y asustaba a los convocados, ninguno desistió de hacer el recorrido completo. La calidad del pavimento, sobre la vía principal, también animó a los ‘routiers’.

La escalada a Manta fue el gran primer reto de la mañana, pues a lo largo de sus 7 kilómetros, hay tramos sostenidos con porcentajes de doble dígito de dificultad, con máximas del 17%. El sudor apareció en la primera rampa, donde fue imprescindible usar toda la rotación posible.

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Pero aún no había pasado nada, porque lo más duro faltaba por hacerse: en el regreso nos espera una subida larga de 25K, a lo que sumaría el Alto del Sisga (2K) y el repecho para llegar a Guatavita (3K).

Al final, bajo una llovizna y afanados por los truenos, el grupo completó 130 kilómetros y 2800 metros de desnivel. Todos se las arreglaron para sortear los momentos de dificultad, que se hicieron más llevaderos con el acompañamiento vehicular y asistencia de la tripulación del equipo logístico de la Sinfonía del Pedal.

Juan Esteban Santamaría termina su recorrido en Guatavita

“Confieso que tuve miedo al pensar en que debía asumir un ascenso de más de 30 kilómetros. Sin embargo, gracias a cada pedalazo dado, no sólo gané confianza para asumir la montaña, sino que aprendí algo fundamental, abrazar el miedo sin temor y creer en las fuerzas físicas, emocionales y espirituales para reconocerlo y superarlo. Al final, lo más bello del mundo fue saber que mi familia esperaba por mí para devolverme el aliento y abrazarme en esta experiencia tan especial. Un día más en el que la bicicleta sigue siendo mi gran maestra”, reflexionó Juan Esteban Santa María.

Martin Higgings pedalea en las primeras rampas entre el cruce a Manta y Machetá

“El recorrido fue magnífico, con un abanico de subidas y bajadas de diferente pendiente. El descenso hasta el río Machetá fue glorioso, pero la subida a Manta desde allí lo fue menos. Para mí fue la subida más difícil del día, con algunos repechos de hasta el 15%. La larga subida hasta el Sisga fue constante pero no demasiado brutal, con suficientes tramos de descanso para mantener el ritmo cardíaco a un nivel manejable. El tiempo durante todo el día fue ideal… excepto los últimos 30 minutos entre Sesquilé y Guatavita, cuando se abrió el cielo. En definitiva, un magnífico paseo y un día en buena compañía”, compartió Martin Higgings.

René Velásquez lucha contra los calambres que lo atacan al final de la gran subida

“Hasta ahora, es la rodada más exigente y sufrida que he hecho. Exigente no tanto por el kilometraje sino por el desnivel, pues yo nunca había superado los 2000 metros de escalada; y sufrida porque a 1/4 de coronar el puerto de Machetá al Sisga vinieron los calambres en mis piernas y estuve tentado a abordar el carro escoba. Para rematar, la transmisión de mi bici no respondía al cambio de plato; pero gracias al “carreteo” de César y al ánimo de mis compañeros de rodada pude lograr mi objetivo. Esta rodada será muy recordada como una dosis de sufrimiento con sabor a victoria, como lo es el verdadero ciclismo”, relató René Velásquez.

Joe Parkin Daniels realiza su escalada más larga

“Fue una prueba para la mente y las piernas, pero arrojó los resultados de paisajes asombrosos y compañía amigable. La subida a Manta fue brutal, como Patios en una vía peor y más empinado. ¡Ningún sándwich supo mejor que después de esa escalada! El clima fue en su mayor parte amable con nosotros, y las diferentes zonas climáticas se sumaron al viaje. Espero explorar más de Colombia en bicicleta con la Sinfonía”, agregó Joe Parkin Daniels.

Cristian Guerrero realizó una hazaña: estrenó su bicicleta en este recorrido de nivel avanzado

“Una ruta de 4 estaciones climáticas y espirituales; el descenso hacia manta en una mañana fría otoñal, pero llena de alegría donde se disfruto del paisaje y la camaradería, después el rápido cambio hacia el verano que dan los descensos pronunciados de estas jugosas montañas. De regreso la resistencia puesta al límite, donde la lucha fue contra sí mismo; el Sisga nos recibió con una invernal lluvia congelante y luego el duro remate hasta Guatavita, afortunadamente acompañado por los mejores de la Sinfonía del pedal. Un día para recordar”, describió Cristian Guerrero.

Agradecimientos:

Tatiana Nossa, fotógrafa de la Sinfonía del Pedal

El soporte logístico estuvo a cargo de Tatiana Nossa Caballero (fotografía y fisioterapia), Jaime Bautista (conductor acompañante y asesor) y David Triana (Guía ciclista).

ÁLBUM DE FOTOS SALIDA A MANTA

Escrito por César Augusto Penagos Collazos

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